Es difícil asegurar en la educación a distancia que los estudiantes, a través de la transmisión de contenidos pueden ser capaces de deducir
del material de estudio incluido, tanto el contenido como el tipo de comunicación que se busca.
"El
fortalecimiento de los mecanismos de la interactividad (blandos y pesados)
constituye el desafío central de los programas educativos a distancia, si se
trata de afianzar en los estudiantes su madurez, la metacognición y su self
reliance. Estas son algunas de las condiciones que contribuirán, a través de la
educación, al desarrollo de personas maduras". Fainholc, B. La interactividad en la educación a distancia. Argentina: Paidós. 1999
El
avance de la educación a distancia en línea, a pesar de incorporar las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, demuestra serios aspectos concernientes a su empleo en
todas las oportunidades potenciales de objetivar la enseñanza,
posibilitando diversas formas de encontrar caminos de comunicación y
convertirse de este modo en estímulo a la construcción interactiva, autónoma, compartida y responsable
del conocimiento.
Es un gran reto para la modalidad de educación en línea, ya que la meta de
proponer y concretar un estudio de cualquier área de las ciencias a distancia, se dirige en general,
mucho más a preparar lo necesario al alumno con contenidos, procedimientos, actividades evaluadas, que a apoyar la iniciativa de desarrollar por su cuenta temas nuevos,
así como de prepararlo para que tenga una actitud crítica capaz de reconocer y
de investigar la importancia social de los conocimientos científicos.
A nivel de estructura educacional
se ha pensado que en la Educación a Distancia el camino del aprendizaje de los estudiantes
está predeterminado y que la comunicación entre los docentes tutores y alumnos se da en una sola vía y sentido. Se observa difícil pensar que a partir de esta situación de
comunicación, que generalmente es de manera indirecta y soportada por los medios tecnológicos,
se considere que en el estudio a distancia en línea sea posible hacer alguna experimentación o investigación, por parte de los docentes y participantes,
como fundamento o parte de su formación. Se considera que es difícil imaginar
esta unión entre investigación y enseñanza en el estudio en línea.
Contribuyen a dicha situación no únicamente
las condiciones externas, como la distancia entre profesores y alumnos, sino que se vuelve difícil la inclusión de los participantes en el proceso enseñanza aprendizaje. El diseño de los contenidos y los
materiales de estudio guías de estudio, audios, videos, ejercicios para resolver
y enviar por correo o por computadora, sugieren la idea que lo importante y
necesario es hacerse de los conocimientos ya establecidos y de alguna manera
limitados. El foco de aviso de esta metodología y estrategias, anula la visión de uno de los objetivos
pretendidos, que sería el generar el pensamiento crítico y reflexivo del alumno
a distancia, ya que propone un saber concreto, desarrollado y formulado durante los diversos
cursos. ¿Qué hacer para lograr mantener este objetivo con vida?
La contradicción aparente se ubica por un lado cuanto más detallada y precisa
era la planificación de los programas y materiales a distancia, más valor tenía
la calidad de la oferta de estudio, pero por otro lado, se critica esta
tendencia de "concreto" al generar en el alumno una fuerte
dependencia y aislamiento, ya que se siente pendiente sólo de la guía y la planificación.
En este sentido genera un modo racional y cerrado de aprendizaje.
La
oposición de estas dos tendencias genera el problema didáctico principal del entorno:
Para el docente o tutor, le es sumamente difícil saber o tener una idea clara
de los posibles aspectos relacionados con la comunicación diferida, que a falta
de ella, tornará más difícil la asimilación y apropiación de los contenidos de
manera correcta lo que hace imposible el desarrollo de las competencias
correspondientes por parte del alumno. También para el estudiante será
complicada la recepción y la interpretación de experiencias que le permitan
anticipar y entender sus pensamientos al respecto de los contenidos del curso.
En la educación en línea existen elementos y/o acciones que originan frustración o angustia en el estudiante y son tan importantes puesto que pueden :
·Causar el
abandono del estudiante (Conrad, 2002).
·Repercutir en
un desfase de su conclusión de programas académicos tardío.
·Afectar
de forma negativa a la fidelización del estudiante (Tresman, 2002). Afectar
la percepción que el estudiante tenga de la formación en línea, de la institución
educativa o de ambas instancias.
·Originar el
rechazo de la formación en línea como una opción válida de aprendizaje y de crecimiento
personal, de lo cual se pueden derivar consecuencias negativas para su formación continua y
avance social.
·Disminuir la retribución del docente en línea. En primer lugar, es el
mismo estudiante el que puede incurrir en acciones u omisiones que pongan en
peligro su propia formación; no todas las causas de frustración son atribuibles
a los docentes o a la institución.
El estudiante
es el primero que debe interesarse en cuidar todos los puntos o detalles en los ámbitos en los que
tiene una influencia directa y decisiva, como puede ser:
·Tiempo de
dedicación
·Expectativas
e inscripción
·Estrategias y
destrezas
·Colaboración
·Canales y/o herramientas de
ayuda
·
Una influencia decisiva por parte del docente se ve reflejada en los siguientes ámbitos:
Su propia
formación y capacitación
·Respuesta a
los estudiantes
·Presencia en
el aula
·Claridad en
las indicaciones
·Cercanía, empatía y
flexibilidad
·Interacción y
colaboración Seguimiento oportuno
La influencia de la institución se ve reflejada en los siguientes ámbitos:
·Ayuda y soporte técnico
·Capacitación
del docente en línea
·Organización y diseño
del curso
·Orientación y
apoyo al estudiante
·Expectativas
e inscripción
·Análisis del entorno socioeconómico del
estudiante